Ir al contenido principal

DIA 5 (T3), ETAPA REINA: EL CALVARIO.

Renqueantes pero decididos. Así salimos del albergue y de Villafranca del Bierzo. En 100 metros nos encontraremos con la oscuridad y el cielo con su manto de estrellas en todo su esplendor. El firmamento nos avisa de la belleza que va a acompañarnos toda la jornada, pero es una belleza envenenada: Etapa Reina. 7 horas y media en movimiento es lo previsto, casi 1000 metros de desnivel concentrados en su mayor parte al final, como una buena etapa ciclista que deja a los corredores desgastados para el espectáculo y la batalla finales. 

Linternas de móvil, noche profunda, ponemos la directa y olvidamos los dolores. Tenemos un objetivo claro: queremos ventilarnos los 20 kms que nos separan del inicio del infierno en los pies, del cielo en los ojos. Queremos evitar el calor a toda costa y dejarlo para el final, porque sabemos que a media subida llegaremos sí o sí, por Santiago o por tozudería.

Avanzamos veloces, avituallamiento farmacéutico en Vega de Valcarce, qué bonito pueblo, y llegamos hasta las Herrerías. Fin del llano y puente romano en un fresco remanso del río. No puede haber mejor lugar para coger fuerzas. Pasan Efraín y una de las japonesas de Barcelona. Nos animamos y regalamos coraje a distancia. Esta batalla es para todos. Y ahí vamos.

Pocos peregrinos. Subida solitaria. Es un reto personal. Nos damos relevos, como dos buenos aliados ciclistas repartiéndose etapa y gran vuelta. Carrieras empedradas, trampas escondidas en cualquier rincón, y lo bonito del entorno es otra de ellas porque desviar la mirada del suelo un instante más de lo necesario puede acabar con la aventura. Apretamos, subimos la primera mitad del tirón y hacemos un descanso en la Faba, el conocido como último rincón del Bierzo. Una fuente y un muro tupido para estirarte descalzo es el último receso de las hostilidades.

¡Maldición! Salimos del pueblo y el horizonte se convierte en una pared y la vegetación que nos abrazaba se despide del todo. Estamos solos con nuestros dolores. Pisando con cautela para cuidar las ampollas de los pies. Y ahí que subimos, determinados. Raquel necesita un plus y se pone música motivacional. De casi no seguirme el ritmo hasta un km atrás pasa a tirar en cabeza a un ritmo muy fuerte y me empieza a descolgar. La oigo silbar. Es el colmo.

Y así atravesamos la última aldea de León, y dejamos el verde del Bierzo, qué comarca, para dar paso al verde de Galicia. Me abrazo al hito fronterizo, huele a victoria. Raquel piensa en Olimpia, su tía, que es oriunda de esta hermosa tierra. Y último km y medio, trayecto en sendero rodeado de helechos en el que finalmente se abre ante nosotros la aldea de O Cebreiro. Qué bonita. Aún no me he ido y ya quiero volver. Casitas de piedra, pallozas de tradición ancestral céltica y vistas majestuosas. La iglesia más antigua del Camino, con sus restos prerrománicos, la leyenda del grial, la historia de la reina Isabel la Católica... 

Comemos un menú contundente, nos lo hemos ganado, compramos en un orreo-palloza que es el supermercado del lugar y con el Bierzo y Ponferrada en la lejanía, charlamos con Efraín y un amigo irlandés que ha hecho caminando, un quincuagenario irlandés muy simpático, Noel, que me permite practicar por primera vez la lengua inglesa, aunque el interlocutor no sea muy amigo de los súbditos de la reina. Reímos. Nos seguiremos viendo en el camino. Para terminar misa del peregrino. Es bonita, íntima. Todos en semicírculo terminamos bendecidos con sentimientos de hermandad, agradecimiento y sensación de estar viviendo una experiencia única en la vida. El sacerdote nos recuerda que las flechas amarillas nacieron de un párroco de esa iglesia que recuperó el camino. Las piedrecitas negras de ónix con las flechas dibujadas, regalo inesperado, las guardaremos por siempre.

La jornada termina con una mirada pausada al horizonte con el sol cayendo tras las montañas con sus fulgores decadentes. Hasta la puesta de sol es diferente en O Cebreiro. Esto es el Camino. Y desde ahora hasta Santiago: o Camiño.

E.














Comentarios

Entradas populares de este blog

DIA 0 (T2) 8976 HORES, 53,42 SETMANES, MÉS D'UN ANY...

Miro enrere i analitzo l’últim any: l'arribada al món del nostre fillol: el Jan, el casament del Leo i la Claudia (qui m’hauria dit a mi que presenciaria una boda a la rumana), la ruta per Rumania amb l'últim gran record del viatge :“be careful Mr. Ortiz”, les vacances d’estiu a “la Torre” amb els ver muts a l’ombra de les oliveres milenaries de la piscina de “lo poble”, les partides del Carcassonne amb un gintonic. L’estiu a San Feliú, amb la fresqueta dels Pirineus, les excursións a la muntanya del Turbón, les festes majors de LasPaüls amb la companyia de la familia aragonesa, “el me gustas mucho” de la ranchera de la Rocio Durcal, la mort del meu avi, les trobades amb amics que fan que els caps de setmana poguis desconnectar, les vacances de Nadal, el tió, els turrons, el raïm i, l’inici d’un nou any on esperem que tot sigui molt millor que el 2018, i molt més del que va ser el 2017, els Reis Mags…  Tot es resumeix en xifres: 8976 hores, 53'42 setmanes, 4 estacio...

DIA 2 (T2), CARPE DIEM.

Són més de les 10 del vespre, i ja portem una hora veient la processó. Pugem a l'alberg i l'Edu continua mirant-la des de l'habitació. Per sort, ens ha tocat una habitació per a nosaltres sols...dormirem tranquils. 00:05h, tambors???sento a l'Edu que s'aixeca i obre la finestra, veig a la veïna de l'edifici de davant mirant també. Està passant? Continuem amb la processó? ufff demà el despertador sonará a les 6:30... En fi, és el que té la setmana santa. Comencem, avui si. Primer objectiu trobar "la Concha" per saber per on hem d'anar... Hem de seguir, per la dreta del riu Arlanzón, el passeig és fantàstic, ens acompanya l'ombra dels arbres, el sol, només sentim el riu i les fulles dels arbres movent-se pel vent, es nota que encara dura la ressaca del vespre. Tot està sent perfecte. Sortim de Burgos i, tot canvia, davant nostre comencen a veure's tots els camp sembrats de cereals, on el vent els converteix en un oceà d'onades v...

DIA 2, HIVERNALIA.

Nit de divendres. Les previsions meteorològiques diuen que nevarà,... Miro el cel, després de sopar, només són les 21:30, i està sense núvols...aquests homes del temps...són homes de tot menys del temps... Marxo a dormir, tranquila i calentona, massa i tot, sembla que estiguem a l'agost, quina calor, és horrorós. A mitja nit, la meva bufeta em desperta...tinc una finestra al davant de la llitera, haurà nevat???que va!!per un cop a la vida, me n'alegro de no veure neu...dormo tranquila entre les melodies nocturnes que generen tots els peregrins que estan amb Morfeu. De sobte, noto que algú em toca, em desperto... què passa!!?? és l'Edu, aix quin esglai! Obre molt els ulls i em diu, "Raquel está nevando y ya ha cuajado". Així doncs, com diria la cançó d'Amaral: "hacia lo salvaje", només són les 6 de la matinada, segur que para mentre esmorzem... Després d'esperar 10 minuts al carrer esperant que ens obrissin per esmorzar, mengem una simple to...