Mañana de romanticismo peregrino. Salimos de noche y luces dispersas nos dibujan en la lejanía el camino a seguir. En su serpenteante luminoso no puedo evitar evocar las fallas ancestrales de mi querida Ribagorza... eso sí, esta vez van al revés: en lugar de descender ascienden.
Es una etapa con una carga simbólica como pocas. Ascendemos a la cruz de Ferro, es el punto más alto de todo el Camino, más de 1.500 metros de altitud. Lanzamos como marca la tradición, nuestras piedras contra el hito, dejando escritas en ellas nuestros deseos, rogando al apóstol que los cumpla y que nos ayude a llegar a su ciudad. Si lanzas la piedra estás protegido. Este lugar ya era punto de veneración en tiempos astures y romanos, con sus cultos a dioses y naturaleza... luego durante siglos ha sido un enclave cristiano.
El paisaje reúne todo lo bello del Bierzo. Hoy he decidido que de momento es mi comarca favorita del Camino junto al Baztán navarro. Bosques de helechos, encinares, pinares, senderos rocosos de montaña asediados por arbustos aromáticos de todos los colores. Amanecer brumoso a nuestra espalda y al frente, vacas pastando dispersas por el monte. La mañana aún es fresca cuando empieza el legendario descenso de más de 1.100 m. de desnivel. El paisaje es realmente bonito, nos sentimos henchidos de moral y felicidad por estar en esos lugares en esos momentos. Me pregunto si será la última vez que lo disfrute... quizás sí, quizás volvamos... tempus fugit, carpe diem... El tiempo pasa, disfrutemos el momento. Y a fe que lo hacemos.
Pero la bajada es realmente pesada. Sólo la belleza del variado y pintoresco paisaje, así como los pueblos con su arquitectura popular única y encantadora nos evaden de las piedras en bajadas de pronunciada pendiente que parecen no tener fin.
Vemos menos gente que de costumbre. Cada vez se convierte más es una experiencia interior. Aún así, en el camino nos encontramos con Efraín, un peregrino con quién compartimos habitación anoche, educado, simpático y de Badalona... paisano nuestro. Es joven, va sólo y sobrado. En un cruce nos topamos con él. Bajaba de ver una antena abandonada... decía (apostaría que nuestro internet venía de esa gran antena...) y pasaba de largo como si el camino fuera detrás nuestro. Lo corregimos y se distancia rápidamente cual correcaminos.
Más abajo nos cruzamos con dos orientales que van medio juntas, medio separadas, no sabría asegurar si son japonesas pero lo parecen, y hablan un español muy fluido. Parece que esta aventura la están disfrutando de lo lindo. Las entiendo.
El momento memorable se nos ofrece cuando topamos con una finca con cerdos dispersos, cerdos de los que proveen jamones y embutidos de calidad superior. De repente un grupo de aventureros gorrinitos se escabulle de entre la maleza y por poco nos da el disgusto del camino. Afortunadamente se salvan como podéis apreciar en el divertido video que acompaña el texto.
Y así transcurre la jornada, ya a merced de los calores de agosto, no queda nada del frescor de la mañana. Sol a plomo, piel ardiendo, rozaduras en ingles, pies y hombros pidiendo un receso en las hostilidades. Ni hablar. Hemos de llegar al albergue y buscar un buen restaurante para reponer fuerzas. Albergue cristiano con voluntarios que lo mantienen abierto y comida satisfactoria.
Tras un merecido descanso y lamernos las heridas, toca la visita obligada al castillo templario de Ponferrada, su puente medieval, basílica, callejear... parece que no hemos tenido suficiente. A última hora charla con hospitalero voluntario, con amplia experiencia y ahora al saco.
Mañana etapa larga preludio de la etapa reina en O Cebreiro. Su nombre infunde respeto con sólo oírlo a todo peregrino antes de subirlo por primera vez. Seguimos.
E.







Ole cracks... i ames bones croniques... nose que em recorden. 😀
ResponderEliminarHoy leyendo vuestras travesías y azañas,emocionado al ver las fotos de paisajes verdosos y naturales de la misma naturaleza! Qué bonito viaje emprendisteis hacia la siguiente etapa con sus manjares y recompensas ..las yagas de los pies ya ni te acuerdas ! viva los Peregrinos ! VIVA EDU Y RAQUEL 👋😘😘
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