Astorga.
Aquí acabó todo el año pasado. Aquí comienza todo ahora.
La ciudad fundada en el 14 a.C. como base de la legión X Gemina: Asturica Augusta, será también la nuestra para tomar definitivamente el Camino de Santiago en nuestro tercer año de contiendas. Un enemigo imprevisto, diminuto y odioso, desbarató nuestro plan de conquista en abril, así como un viaje por Galicia después con nuestros padres que esperábamos todos con mucha ilusión. Eso tendrá que esperar, pero a Santiago, oh apóstol, iremos con todo.
Cada año ha sido diferente.
El primero siempre será especial: y además debutar en Roncesvalles bajo una intensa nevada nocturna es irrepetible; transitamos por paisajes pirenaicos y el valle del Ebro hasta Burgos. El segundo es todo meseta castellana. Y ahora Bierzo y Galicia. Cada tramo geográfico es único y diferente. Veremos cómo es esto con los calores de agosto.
Mañana para abrir boca etapa número 22, larga, de 26 km. con ascensión en la última parte. Desnivel de 600 m. subiendo por los montes de León. No es la tradicional pero es la recomendada ahora mismo para en la siguiente poder disfrutar de la mítica Ponferrada con su castillo de cuento de hadas.
La moral está alta, sabemos que esto va a ser duro, y es que se disfruta mientras se sufre. No gozaremos de la experiencia cosmopolita pero por otro lado evitaremos a las hordas de domingueros que empiezan en Sarria para decir en 5 días que han hecho el Camino. Quizás sea el único año que pueda experimentarse este tramo con relativa soledad... quién sabe.
Acabo estas letras en el albergue, tras un bonito paseo sobre el lienzo de muralla y una cena al aire libre entre sus piedras y con vistas a la planicie, una ambientación que a mí indefectiblemente me transporta a tiempos lejanos.
Temperatura inesperadamente fresquita y agradable, pero no tanto como el hospitalero, un hombre mayor entrañable que agradece con su "graciñas" particular; hemos tenido una interesante conversación ante el ir y venir de algunos peregrinos. Corrijo lo dicho antes de no tener experiencia cosmopolita: entre otros hemos detectado una pareja de japoneses, una familia de mejicanos con dos hijos pequeños y un chaval francés que viene caminando desde Lourdes viviendo una auténtica odisea en su país porque están todos los alojamientos cerrados incluso allí, en la famosa Lourdes... sus andares de John Wayne avisan de lo que ha pasado y advierten de lo que nos viene. Este es un titán, Raquel dice que acabará con nosotros en Santiago, veremos...
Ya estamos en el ajo. Parece mentira, pero nos metemos en la litera sintiéndonos peregrinos, con el corazón lleno de ganas por descubrir nuevos horizontes y dispuestos a cosechar nuevos recuerdos para la eternidad. Los que habéis hecho el Camino lo entendéis perfectamente. Una sensación incomparable. Es la libertad.
E.



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