Etapa de transición. Dejamos el llano cerealista de Castilla y entramos en el país leonés. Quinta provincia que pisamos. El paisaje amplia la paleta de colores y recupera arboledas. Atravesamos varios ríos por puentes bien añejos y disfrutamos en Sahagún del hito de sobrepasar la mitad del Camino.
Tras la jornada de ayer donde anduvimos 28 kilómetros bajo un temporal de lluvia y nieve, pies anegados de agua y vestiduras enfangadas, pensábamos que el Camino ya nos había puesto a prueba esta temporada, y también creíamos que ya la habíamos superado. Craso error. Fuerza 5.
En la escala de huracanes de Saffir-Simpson, la fuerza 5 es la que designa a los de mayor potencia. Realmente es algo exagerado, pero para nuestros cuerpos entumecidos y ya algo castigados, afrontar 25 kilómetros más con un viento de cara tal, que al menor descuido te tambalees, es algo que sientes como un huracán fuerza 5.
La criba ya se ha hecho. Transitamos durante largos tramos en la mayor de las soledades, con conatos de lluvia que amainan y se desvanecen cuando alguno de nosotros invoca maldiciones... bueno, mejor digamos oraciones en arameo. La sombra de los 30 es alargada y sabemos por la dueña del cómodo y gran albergue en que nos hospedamos, que las huestes coreanas de chubasqueros naranjas han hecho parada y fonda no muy lejos de aquí. Seguiremos vigilantes.
Empezamos a cruzarnos con un par de ingleses de buena planta y modales de alcurnia que me recuerdan a veteranos oficiales del imperio británico (para nosotros son lord Byron y Shakespeare)... los guiris estos siguen llevando pantalones cortos, llueva, nieve o granice. Van siempre igual. Ayer uno dijo que así hay que lavar menos, el otro que se seca antes. Humor británico.
En nuestro albergue tenemos hoy una habitación de 4 personas. Frente a mí un irlandés veterano que hace el camino completo desde Francia (lo he bautizado como John Wayne). En mi intento de siesta no paraba de emitir pequeños gemiditos de padecimiento, creo que conoce el dolor en cada uno de sus músculos, y de vez en cuando habla sólo. Un personaje. Camina como si fuera pisando cristales descalzo.
Reflexiono. Todos sufrimos lo nuestro, pero seguimos viendo rostros con la sonrisa grabada. Los domingueros del Jacobotrans o taxis hasta León han dejado en menos de dos días el camino limpio y expedito para los que queremos sentir el espíritu del Camino.
Pasado el ecuador. En transición. Seguimos luchando.
E.












Llueva, granice, con viento o con sol, la sonrisa siempre. No la perdáis. :D
ResponderEliminarP.D.: ¡Me encanta la foto de la casa con el grafiti del peregrino!
Ánimo chicos!! Sois unos campeones!! Ahora ya queda un poco menos.
ResponderEliminarBravo bravo bravoooo! Mig cami a la saca. Sou molt grans cunyis! :)
ResponderEliminarMuchos ánimos!!! Hito a hito os acercáis al objetivo final :)))!!! Ya estamos esperando la crónica y fotos de la siguiente etapa. Un abrazo de parte de Leo y Claudia :))
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