Octavo día caminando. Los kilómetros se acumulan en las piernas y parece que cada día hacemos un poco más. Hoy era una etapa de 20 kms. pero hemos añadido la visita turística a León, ciudad con un historial como pocas.
Aquí acabó asentándose una legión, la VII Gemina, para controlar las insurrectas tierras de cántabros y astures. De ahí surgió una nueva ciudad que luego fue cuna de reyes ancestrales y de la representación parlamentaria propopulo más antigua de Europa. Finalmente, una villa de 5000 personas fue capaz de levantar una de las joyas góticas más impresionantes. Eran tiempos de Alfonso X, Navas de Tolosa, alianzas con Jaime I... Historias para nunca acabar.
Hoy ha sido día para lamerse las heridas. Ahora una noche de ITV's para piernas y resfriados. Este final se antoja duro, pero va a hacer falta algo más para apartarnos del objetivo. Astorga sí o sí.
Hoy compartimos habitación con nuestra amiga Rafaela de Florencia. Qué tiene el Camino que cuando empiezas a congeniar con alguien los caminos divergen. Su aventura concluye aquí.
Recuerdo el año pasado con nuestra querida Montse. Fue algo similar, y al final los andares compartidos se confunden en la memoria, allí donde se alzan las brumas nostálgicas de los recuerdos. Lo que ha unido el Camino que no lo separe el hombre.
Hoy hemos sellado la despedida con un festival gastronómico en otro mesón, el Ezequiel. Voy perdiendo la cuenta de tanto festín... Por suerte caminamos mucho y reducimos la cena a la mínima expresión.
Toca descanso en cama mullida. Aquí algo tan simple como un colchón de calidad tiene un valor incalculable. Si todos enfocaramos la vida con ojos de peregrino estoy seguro que este mundo sería muy distinto. Sería mucho mejor.
Buen Camino.
E.











Muy bonitas fotos.
ResponderEliminarEdu, ¿no tienes más que comentar sobre este día? ;)