Una serie de éxito que me viene perfecta en catalán para definir el alojamiento de anoche en los Arcos:
En una habitación con literas para seis plazas nos encontramos con dos extranjeras en una litera, y dos literas con la parte de abajo ocupadas por los trastos de unos australianos que no estaban en ese momento. Perdón? Primer juego de tronos, concretamente de camas, a la vista.
Lo nuestro nos costó conseguir una litera para nosotros, pero lo peor estaba por venir. Menudo espectáculo. Joc de trons. Segundo juego, pero de truenos.
No pudimos conciliar el sueño en casi toda la noche. No habían pasado ni 5 minutos desde el momento de apagar las luces que vino el primer sobresalto: "Toooomaaa trueno australiano". Menuda vergüenza ajena... Lo ois y no lo creéis. Pues bien, hasta 17 truenos de elevados decibelios conté. Imposible dormir. Nivel 5-6 de la escala Righter. No sabíamos si reír o llorar.
Lo peor es que la etapa de hoy se presentaba dura y necesitábamos descansar: la segunda jornada más larga de este camino con 30 Kms. y desde las 10 con el sol en la cabeza. Se acabaron los bosquecitos fresquitos con musgo. Resultado: a la que enfriamos los músculos de las piernas un rato parecemos tullidos.... Y mañana la etapa más dura: Logroño-Nájera. Más de 30 Kms. Mañana se decide todo. Es la batalla clave para ganar esta guerra en la que queremos llegar a Burgos y no sólo eso, seguramente se decide si podemos hacer el camino de Santiago en tres años.
Ahora es hora de sufrir. Pero lo haremos disfrutando.
Aquí en Logroño perdemos a muchos miembros de la familia. Otros no sabemos si seguirán... Algunos antes de salir se estaban poniendo tiritas, vendajes, pomadas... Me preocupa la octogenaria alemana que ya no vimos ayer, y también la pareja de jubilados franceses... Hoy han resistido como campeones y seguro que han llegado aquí, aunque ayer la nariz granate de "Planchet" y el corazón acelerado de su mujer hacían presagiar lo peor. Por suerte en la monumental Viana, último enclave navarro, nos han alcanzado para descansar cuando saliamos para terminar la etapa. Se han ganado una ovación. Nunca olvidaremos los besos y el cariño de madame Planchet a las 6 de la mañana.
Demà etapa reina cunyat!
Persistiremos.
E.
En una habitación con literas para seis plazas nos encontramos con dos extranjeras en una litera, y dos literas con la parte de abajo ocupadas por los trastos de unos australianos que no estaban en ese momento. Perdón? Primer juego de tronos, concretamente de camas, a la vista.
Lo nuestro nos costó conseguir una litera para nosotros, pero lo peor estaba por venir. Menudo espectáculo. Joc de trons. Segundo juego, pero de truenos.
No pudimos conciliar el sueño en casi toda la noche. No habían pasado ni 5 minutos desde el momento de apagar las luces que vino el primer sobresalto: "Toooomaaa trueno australiano". Menuda vergüenza ajena... Lo ois y no lo creéis. Pues bien, hasta 17 truenos de elevados decibelios conté. Imposible dormir. Nivel 5-6 de la escala Righter. No sabíamos si reír o llorar.
Lo peor es que la etapa de hoy se presentaba dura y necesitábamos descansar: la segunda jornada más larga de este camino con 30 Kms. y desde las 10 con el sol en la cabeza. Se acabaron los bosquecitos fresquitos con musgo. Resultado: a la que enfriamos los músculos de las piernas un rato parecemos tullidos.... Y mañana la etapa más dura: Logroño-Nájera. Más de 30 Kms. Mañana se decide todo. Es la batalla clave para ganar esta guerra en la que queremos llegar a Burgos y no sólo eso, seguramente se decide si podemos hacer el camino de Santiago en tres años.
Ahora es hora de sufrir. Pero lo haremos disfrutando.
Aquí en Logroño perdemos a muchos miembros de la familia. Otros no sabemos si seguirán... Algunos antes de salir se estaban poniendo tiritas, vendajes, pomadas... Me preocupa la octogenaria alemana que ya no vimos ayer, y también la pareja de jubilados franceses... Hoy han resistido como campeones y seguro que han llegado aquí, aunque ayer la nariz granate de "Planchet" y el corazón acelerado de su mujer hacían presagiar lo peor. Por suerte en la monumental Viana, último enclave navarro, nos han alcanzado para descansar cuando saliamos para terminar la etapa. Se han ganado una ovación. Nunca olvidaremos los besos y el cariño de madame Planchet a las 6 de la mañana.
Demà etapa reina cunyat!
Persistiremos.
E.







¡Jajajajaja! Mientras los "truenos" no fuesen acompañados de aroma...
ResponderEliminarJajajajjaja
ResponderEliminarÁnimos para la etapa de hoy.
Para levantar el espíritu, una recomendación musical: A Santiago voy de Los Tamara!!!
Força!!!!